viernes, 27 de noviembre de 2015

Inteligencia Artificial ¿estamos listos?
Por: Petatan Gutiérrez Irais Casandra


Hace bastantes años la inteligencia se consideraba algo distintivo y exclusivo de la humanidad, ya que es un elemento intangible que se manifiesta de diversas formas. Sin embargo con el avance  tecnológico ya es posible hablar de la inteligencia artificial, si desglosamos ambos conceptos podremos empezar a darnos una ligera idea de la complejidad que implica unirlos

La inteligencia es definida por la real academia como la Capacidad de entender o comprender,  de resolver problemas, es habilidad, destreza y experiencia. Y artificial es definido como algo hecho por mano o arte del hombre, algo no natural o falso.
Basándonos en lo anterior y echando mano de otros elementos se puede decir que la inteligencia artificial consiste en el diseño de procesos que, al ejecutarse sobre una arquitectura física, producen resultados que maximizan una cierta medida de rendimiento. Estos procesos se basan en secuencias de entradas que son percibidas y almacenadas por la mencionada arquitectura.

Esto sin duda nos coloca en un escenario con infinitas posibilidades de aplicación pero ¿Qué tan bueno sería?, estamos hablando de la creación de maquinas pensantes capaces de aprender y discernir basando dichas decisiones en algoritmos matemáticos exactos pero faltos de el elemento emocional, que en la mayoría de las ocasiones es el mismo que ocasiona errores.

Sin embargo hay que plantear lo siguiente ¿no es el errar un elemento importante en nuestra evolución como especie? En caso de desarrollar maquinas que pudieran eliminar las “fallas” humanas en la mayoría o en todas las cosas que realizamos, ¿acaso no existe la posibilidad de que nos estanquemos en el proceso de evolución?, que entremos en una zona de confort como especie y no seamos capaces de adaptarnos a un cambio  inesperado de nuestro entorno, ya que aun cuando actualmente aparentemente somos los que lo controlamos, la naturaleza de vez en cuando nos recuerda que seguimos a su merced.

La automatización de muchos procesos en la vida cotidiana en definitiva nos proporcionaría mayor seguridad, aumentaría nuestra zona de confort y con el tiempo terminaría anulando nuestro ya de por si escaso “instinto de supervivencia”.

Además de eso hay que lidiar con los dilemas éticos que implica adentrarnos a lo desconocido de la inteligencia artificial, ya que en realidad se desconoce que tipo de aptitudes y actitudes serán capaces de desarrollar estas entidades, no sabemos si solo aprenderán respecto al tema para el que fueron programadas o si serán capaces de ir más allá, por ejemplo, en el  caso de la maquina que juega ajedrez y aprende de su oponente nuevas estrategias, ¿podrá algún día aprender a intimidar?¿será capaz de aprender características más humanas? ¿Será capaz de hacer trampa, o de intentar engañar para obtener el triunfo?

Otro menester que debe interesarnos es si estas maquinas con inteligencia artificial tendrían o podrían llegar a alcanzar un nivel de consciencia acerca de su existencia, ya que nosotros como seres humanos al tener conciencia empezamos a cuestionarnos acerca de cuál es la razón de la misma, ¿qué sucedería si la inteligencia artificial originara pensamientos ajenos al propósito para el que fueron programados o empezaran a cuestionar dicho propósito? ¿Estamos listos para responderles y guiarles en ese proceso de descubrimiento?.

Lo anterior habla de dilemas éticos futuros con los que quizás podríamos encontrarnos, sin embargo, en la actualidad ya se están lidiando ciertas cuestiones que ponen en tela de juicio lo benéfico que podría resultar la utilización de la I.A, un ejemplo son los experimentos en los cuales se programa a las maquinas con ciertos constructos éticos que posteriormente se ponen a prueba para valorar la capacidad de tomar decisiones correctas, también se les coloca en dilemas complicados donde al final la maquina termina saturada y no logra discernir en absoluto, la lógica de su pensamiento no le permite manejarlos, al menos por el momento, lo cual al dia de hoy hace pensar si es conveniente utilizar las maquinas para ciertos escenarios que puedan llegar involucrar la toma de decisiones con respecto a la vida o muerte de una persona teniendo en cuenta que la decisión más lógica o racional no es siempre la más humana, ¿es una ventaja o desventaja?...

Bueno, eso es dependiendo la perspectiva, para explicar de mejor manera a que nos referimos se nos ocurre hacer referencia a una escena de ciencia ficción: en la película “Yo, Robot” protagonizada por el actor Will Smith, hay una escena donde él y una menor se encuentran atrapados en diferentes autos bajo el mar, un robot androide entra para salvarlos pero solo puede rescatar a uno de los dos, este realiza un cálculo de los signos vitales y las posibilidades de éxito del rescate, al final decide salvar al protagonista. Un ser humano hubiera decidido salvar a la niña aun en contra de todo pronóstico lógico, y quizás es justo esa irracionalidad lo que marca la diferencia, el tener fé en que es posible lograr algo aunque todo este en nuestra contra, ¿Qué será del mundo si dejaran de ocurrir estos pequeños “milagros”? ¿Qué pasaría si siempre fuéramos a lo seguro, si todo fueran números y probabilidades que nos desalentaran para no intentarlo?, no podemos negar que la automatización de muchos procesos  seria más eficiente pero considero que el costo para nuestra humanidad seria inmensurable.

En conclusión, antes de pensar en los beneficios de la I.A es necesario responder infinidad de interrogantes con respecto a lo que implica su uso y evaluar si estamos listos como especie para sobrellevar los cambios que vendrían con ella si se aplicara en la medida que se pretende. En esta época en que el espíritu humano esta decayendo, la I.A podría ser el acabose para la poca interacción humana que nos queda, nos encontraríamos rodeados de maquinas que pretenden imitarnos.

“En lugar de intentar imitar aquello en lo que somos buenos, pienso que es mucho más fascinante investigar aquello en lo que nos desempeñamos pobremente, es insensato usar máquinas para imitar a los seres humanos, en tanto que las máquinas son realmente buenas siendo máquinas, y esto es algo en lo que los seres humanos somos malos. Cualquier proyecto de inteligencia artificial exitoso castra a la máquina por su propia naturaleza”

Edsger Dijkstra